El gran amor de tu vida

A veces los deseos grandes están compuestos por momentos chiquititos. Por detalles que valen más que el gran acontecimiento en sí.

El gran deseo de muchas personas, si no de todas, es encontrar el gran amor de sus vidas. Pero me di cuenta de que quizás el gran amor de nuestras vidas no sea una persona en la que se encuentra todo.

Hace tan solo veinticuatro horas que tengo veinte años. Y no sé si es algo que viene adjunto con el número pero bastó un día, no, tan solo un momento, para reconocer al verdadero gran amor de mi vida.

Lo vi claro, transparente, simple. El tiempo no se detuvo mágicamente como muchos dicen, y tampoco comenzó a correr a una velocidad inalcanzable que da la sensación de que la vida se te cuela de las manos. Tan solo lo vi. Pero lo que sí es mágico, efímero, incluso algo insólito, es el comprender que el gran amor de nuestra vida está acá con nosotros desde siempre. Y no es cuestión de buscarlo o de que nos encuentre. Es cuestión de que aprendamos a no sólo ver, sino también a mirar.

Vi al amor en dos mujeres bailando en mi cocina mientras preparaban una torta de cumpleaños, y también lo vi en una mesa rodeada de personas que comparten un mate. Lo encontré comprimido en una cajita con cartulinas de colores y fotos que desconocía su existencia. Estaba ahí, en una charla con cervezas de por medio, y también en un asado improvisado con más risas de las que esperaba. Lo vi en mi mamá haciéndome la torta que mas te gusta, en mi papá eligiéndome el pedacito de asado más rico, en mi hermano dejando de ponerme los cubiertos más feos en la mesa, en mi gran amiga ayudándome a decidir qué ponerme. Lo encontré rodeada de personas bailando para levantarme el ánimo, incluso en un enorme muñeco al que le pusieron mi cara. Hasta llegué a verlo en un baño repleto de amigas sentadas en el piso tratando de entender bien por qué lloraba cada una.

El gran amor de tu vida es un abrazo tan fuerte que te exprime las lágrimas, que te rompe los miedos. Es un hombro para llorar de alguien que se ofrece a ser un pañuelo humano. Es un buzo prestado, una palabra linda que sirva para tapar las grietas de un alma rota, alguien que se convierta en un espejo que te muestre tus virtudes cuando la vida parece decirte que solo tenés defectos. El amor es una palabra en el momento justo, un silencio en el lugar adecuado, es respetar tiempo y lugar. El gran amor de tu vida es alguien que intenta arreglarte incluso cuando está más roto que vos.

Pero sobre todo, el gran amor de tu vida es eso, son esos, que te hacen ser quien sos. Son esos que día a día, a veces sin siquiera notarlo, te ayudan a ser tu mejor versión, y a sacar lo más lindo de adentro tuyo. Para caminar con la frente en alto y poder mirar a los ojos.

 

2 comentarios en “El gran amor de tu vida

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